Náuseas del embarazo: cómo aliviarlas
Última actualización: 8 de junio de 2026
Las náuseas son una de las molestias más conocidas del embarazo y también una de las que más preguntas generan. Aunque se las llame "del embarazo", la buena noticia es que en la mayoría de los casos son pasajeras y, aunque incómodas, no suelen afectar al bebé. Acá te contamos por qué aparecen, cuánto suelen durar y qué podés hacer para sentirte mejor.
¿Por qué aparecen?
No se conoce una única causa, pero se las relaciona sobre todo con los cambios hormonales propios del comienzo del embarazo, en especial el aumento de la hormona hCG y de los estrógenos. A eso se suma una mayor sensibilidad a los olores y cierta lentitud en la digestión. Son muy frecuentes durante el primer trimestre y, de hecho, forman parte de los primeros síntomas de embarazo.
¿Cuánto duran?
En general, las náuseas empiezan alrededor de la semana 6, alcanzan su pico entre las semanas 9 y 12, y van cediendo hacia el final del primer trimestre o el comienzo del segundo. Cada persona es distinta: algunas casi no las sienten y otras las arrastran un poco más. A pesar del nombre popular de "náuseas matutinas", pueden aparecer a cualquier hora del día.
Trucos para aliviarlas
Hay varias estrategias sencillas que suelen ayudar. Probá cuáles te funcionan a vos:
- Comé porciones chicas y frecuentes, en vez de pocas comidas abundantes. El estómago vacío suele empeorar las náuseas.
- Tené a mano galletitas secas o tostadas y comé algo antes de levantarte de la cama.
- Preferí alimentos suaves y secos; evitá las comidas muy grasosas, condimentadas o de olor fuerte.
- Mantené una buena hidratación con sorbos frecuentes; el agua fría o el jengibre le sientan bien a muchas personas.
- Ventilá los ambientes y alejate de los olores que te disparan las náuseas.
- Descansá: el cansancio tiende a intensificarlas.
Si las náuseas te complican comer variado, no te angusties. Cuando puedas, retomá una alimentación equilibrada, priorizando lo que el cuerpo tolere y sin perder de vista la suplementación con ácido fólico que indique tu médico.
¿Cuándo conviene consultar?
Las náuseas leves o moderadas son esperables y se manejan en casa. Sin embargo, conviene consultá con tu obstetra si notás alguna de estas señales:
- Vómitos muy intensos y persistentes que te impiden retener líquidos o alimentos.
- Signos de deshidratación (orinás poco y muy oscuro, mareos, debilidad marcada).
- Pérdida de peso llamativa.
Estos casos pueden corresponder a un cuadro llamado hiperémesis gravídica, que tiene tratamiento, así que no dudes en pedir ayuda. En general, las náuseas son una etapa más del camino y, antes de lo que pensás, vas a empezar a sentirte mejor. Si querés ir viendo cómo crece tu bebé mientras tanto, mirá su tamaño semana a semana.